Rawspaguettis de calabacín

Hace tiempo que tenía esta receta en mente para publicar, por su sencillez, lo rápido que se prepara y porque está buenísima. Una forma diferente de comer verdura, original y sabrosa. Se trata de espaguettis de calabacín. Se pueden preparar como primer plato o hacer algo más de cantidad y tomarlo como plato único.

Para hacerlo, necesitaréis un cortador especial de verduras, que permite dar esta forma de espiral a calabacines, zanahorias, calabazas… Últimamente, se han puesto de moda y los encontramos de diferentes tipos y tamaños, con más o menos tipos de cortes. Por ejemplo, existen los que son como un sacapuntas, como el Spirelli . Hay otros más sofisticados y algo más aparatosos, como el Spiralli , que también da mucho juego. En cualquier caso, solo hay que echar un vistazo a internet para ver múltiples opciones.

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Ingredientes:

  • 1 calabacín mediano (si es ecológico, no hace falta que lo peles)
  • Medio aguacate
  • Tomate natural rallado
  • Una cucharadita de paté de olivas negras
  • Dátiles o pasas
  • Bayas de goji
  • Pipas de calabaza
  • Pipas de girasol
  • Nueces
  • Orégano, perejil, cilantro…
  • AOVE

Preparación:

Es taaaan sencillo que prácticamente sobran las explicaciones. Lo único que hay que hacer es rallar los calabacines crudos con el aparato que tengamos, y luego echar el resto de ingredientes por encima. Hay quien escalda un poco el calabacín rallado o incluso lo hierve, pero para mí pierde la gracia, queda demasiado blando…

Como veis, es un plato muy sencillo, fresco y rápido. De hecho, es muy versátil y se adapta perfectamente a los ingredientes que tengas o que te apetezcan más. El toque dulce de los dátiles o las pasas es una delicia, aunque si no te gusta, puedes prescindir de ellos. También le queda muy bien un toque de queso feta o de cabra.

Bon apetit!

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Colorete MULTI EFFECT de SANTÉ, NATURAL LIPLINER de BENECOS y brillo labial NATURAL SHINY de BENECOS

Estas son algunas de mis últimas adquisiciones y estoy muy contenta con ellas.

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COLORETE SANTE

Este colorete es el multi effect beauty blush 01 coral. Existe en otro tono, el 02, que es algo más oscuro y también muy bonito. Está compuesto por 6 colores que, cuando se mezclan, dan un tono rosado y con un poco de brillo precioso. Llevo usándolo dos o tres meses a diario, y da una apariencia muy saludable, aunque pigmenta bastante bien y hay que tener cuidado de no pasarse.

Su precio ronda los 13 euros.

En la foto no se aprecian realmente los tonos, que son muchísimo más bonitos.

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LÁPIZ LABIAL NATURAL SHINY DE BENECOS

Este perfilador de labios es el Benecos Pink.

Los lápices de labios de Benecos (o los de ojos) son bastante baratos (sobre los 4-5 euros), pigmentan muy bien, pero no tienen demasiados tonos donde escoger. Por ejemplo, de labios solo tienen tres opciones: uno rojo, el rosa que os muestro y uno marrón.

LÁPIZ LABIAL NATURAL SHINY DE BENECOS

Esta barrita de labios es la Pretty Daisy y es un brillo rosado. Me ha sorprendido muy gratamente porque es muy hidratante, tanto como un bálsamo labial, y muy cómodo de usar. Está disponible en tres colores: el rosa clarito, un rosa-granate más oscuro y uno rojo, y todos me tienen enamorada (alguno más va a caer pronto…). Como son brillos, no pigmentan mucho, así que son ideales para quien no quiera parecer muy maquillada.

Cuesta unos 9 euros.

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DÓNDE COMPRARLOS

Todos los productos los compré en Tresors de Tanit. Tienen tienda online pero si podéis, yo os recomiendo la tienda física, porque además de tener muchos productos bio fantásticos, tienen servicio de peluquería y estética, donde usan los productos que también venden. Es la única tienda que conozco que ofrece estos servicios.

 

Aquí os dejo algunas fotos más y una muestra de cómo pigmentan.

De izquierda a derecha: colorete, barrita labial y perfilador.

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¿Habéis probado alguno?

Aromaterapia: mis difusores VENTILIA y PLUGIA

Después de un montón de tiempo sin publicar y a sabiendas de que tenía el blog totalmente olvidado (aunque a veces me acordaba y guardaba algunas fotos de cosas interesantes para publicar), hoy me he decidido a añadir contenido nuevo. Quiero hablaros de mis difusores de aceites esenciales: VENTILIA y PLUGIA.

TIPOS DE DIFUSORES

Antes de nada, existen diferentes tipos de difusores según su funcionamiento. Solo voy a dar una breve pincelada de los tres tipos que tengo (o he tenido) yo, puesto que existen blogs que lo cuentan maravillosamente, como Antonia Jover en su post sobre difusores, del blog Aromaterapia familiar, y que os recomiendo totalmente. En mi caso, he probado la difusión por ultrasonidos, por ventilación y por calor suave. Los difusores de ultrasonidos utilizan agua que se coloca en un recipiente. Las moléculas de los aceites esenciales son dispersadas en frío, con el vapor de agua. Son los típicos difusores que tienen un orificio por donde sale el vapor frío, por lo que se pueden usar también como pequeños humidificadores. Los difusores de ventilación no utilizan agua, sino que dispersan los aceites esenciales en frío mediante un ventilador. Este es el caso de mi difusor VENTILIA. Los difusores por ultrasonidos y por ventilación mantienen intactas las propiedades de los aceites esenciales al no aplicar calor, lo que nos permite aprovechar mejor sus cualidades. Finalmente, los difusores de calor suave calientan ligeramente los aceites para que se difundan por el ambiente, aunque lo hacen a temperatura baja para no alterar en exceso sus propiedades. Este es el caso del PLUGIA.

El primer difusor que tuve fue por ultrasonidos; no obstante, después de haber probado el VENTILIA y el PLUGIA, me gustan más que el primero. En gran parte, es debido a que se me estropeó a los 3 años de tenerlo y, no sé cómo, pero me salía agua por la junta de la tapa que no se nebulizaba bien y me dejaba un charco debajo del difusor. La casa comercial no disponía de recambios de las piezas del difusor, así que no pude arreglarlo. Este difusor también me resultaba más incómodo por varias razones: tenía que echar agua, vigilar que no se quedara sin ella y acordarme de vaciarlo al acabar la difusión. Parecen chorradas, sí, pero son cosas que añaden pasos al proceso.

PLUGIA

Este modelo lo compré en Biocultura a Terpenic Labs. Lo cogí por su tamaño y por su precio (rondaba los 30 euros). Se enchufa directamente a la corriente, colocas unas gotitas de aceite y difunde durante 3 ciclos de 15 minutos, con pausas entre los ciclos, y luego se detiene. Tiene forma de gota y se ilumina ligeramente con una pequeña luz de ambiente. Teóricamente, es para espacios de unos 20 m2. Hay que limpiarlo después de cada uso y recomiendan dejarlo desconectado.

Una vez cogí el hábito de usarlo diariamente (el primero no llegué a usarlo demasiado) pensé que era ideal para habitaciones, pero se quedaba un poco corto para espacios más grandes. Además, el tener que limpiarlo después del uso y dejarlo desconectado eran pasos adicionales que había que acordarse de hacer.

VENTILIA

Hace un par de meses que tengo este modelo y estoy muy contenta. Es más caro que el PLUGIA (ronda los 54 euros), pero similar a otros difusores. Es un aparato discreto, no muy grande y, para mi gusto, muy decorativo. Lleva una membrana de celulosa en la que se depositan los aceites esenciales, que luego el ventilador se encarga de distribuir por el ambiente. Tiene tres velocidades y, excepto la más potente, apenas se oye. Cuando está en uso emite una luz que va cambiando de color.

Para mí, una de las ventajas es que no tengo que desenchufarlo cada vez ni limpiarlo, así que cuando se termina, fin. También alcanza más superficie (teóricamente, hasta 60 m2). La única desventaja que le veo es que al echar los aceites sobre la misma membrana, a veces se generan algunas mezclas de aromas, sobre todo al principio de la difusión, aunque cuando pasa un rato solo notas la que acabas de poner. Otro inconveniente es que la membrana se mancha, así que hay que tener recambios. El producto viene con dos, pero de momento no la he cambiado y desconozco cuánto me puede durar la que tengo en uso.

No me digáis que no es bonito…

¿Os animáis con los difusores? Eso sí, antes de usar aceites esenciales, informaos bien de cómo usarlos.

El pescado que consumimos no es lo que parece

Hoy he visto este reportaje sobre el pescado que consumimos y me ha dejado un tanto sorprendida y preocupada. Cada vez más, vemos cómo la industria alimentaria introduce más tóxicos a nuestros alimentos y el consumidor final no es consciente, para nada, de lo que le llega al plato. Es más, creemos que nuestras autoridades sanitarias lo controlan todo. Y no es así.

Os recomiendo que lo veáis…

Mi experiencia sin champú (“no-poo”)

Hace tiempo que había leído cosas sobre dejar de usar champú y cómo lavarte el pelo igual de estupendamente pero ahorrándote todas las porquerías que llevan los productos capilares tradicionales (no bio). Y, ¿cómo? Pues lavándolo con agua y bicarbonato y usando vinagre de manzana como acondicionador. Así de simple. Que cuando no lo has oído nunca te parece algo “guarrillo”, pero después de leer varias opiniones y no encontrar mi champú bio perfecto, me decidí a probarlo por varias razones:

    • la de cochinadas que llevan los champús de toda la vida. ¿Os habéis fijado en las etiquetas? ¿Cuántos ingredientes contáis? Acabo de mirar uno de los más conocidos. Son la friolera de 29 ingredientes. Si quito el agua son 28. ¿Realmente creéis que necesitamos 28 ingredientes para lavarnos el pelo? Pero si eso fuera lo único, ningún problema. A usar 28 ingredientes y tan contentos; pero, ¿qué son? ¿son buenos? Ya te digo yo que no.

    • se me estaba acabando mi champú bio y, por ahora, no me estaba gustando lo suficiente ninguno de los que he probado. Además, comparando con los champús clásicos se van un pelín de presupuesto.

    • tenía curiosidad por saber cómo quedaba el pelo lavado sólo con bicarbonato (y el vinagre del post lavado)

    • si me salía bien el experimento, es muuuuy barato

Pues bien… aquí mi experiencia.

Empecé hará un mes y medio. El cómo no era muy complicado: una botella de champú vacío en la que se pone un poco de bicarbonato (en mi caso lo hice un poco a ojo, pero sobre la cucharada o cucharada y media) y se rellena con agua. Mezclar y usar como un champú normal, es decir, sobre el cabello húmedo y frotar. Bien, mi primera sensación fue de “esto no lava”. No sale espuma y no sabes cuándo dejar de frotar. Se te acaba la botellita y piensas si necesitarías otra… Pero parece que esta sensación es normal. Así que sigo con el vinagre. Lo mismo, un dedo de vinagre (en la misma botella) y resto de agua. Y a acondicionar el cabello. La sensación olfativa no es muy agradable, por no decir que el baño huele un buen rato después a vinagre… Pero finalmente y tras aclararlo, parece que se desenreda con facilidad. Bien, esto parece que ha funcionado. Me seco el pelo, pierde el olor a vinagre y observo, sorprendida, que está limpio. Me da un subidón! Qué fácil ha sido!

Pero luego empieza lo difícil. El segundo lavado no fue igual de bien. Me sequé el pelo y no quedó limpio. Pensé que no lo había hecho bien y decidí que al día siguiente iba a repetir el proceso. Pero no. Seguía mal… Leo opiniones de personas expertas en este tema y comentan que el periodo de adaptación puede ser de hasta 4 semanas (o incluso más). Ups… es mucho tiempo. Bueno, no quiero dejar de probarlo por no tener paciencia… Coleta y a la calle.

A las dos semanas y media o tres noté un cambio. El pelo se notaba bastante más limpio, pero no lo suficiente como para alisarlo y dejarlo suelto. Es como si se quedara con forma por la zona de la coronilla. Así que acababa con coleta. Yo, que soy de pelo suelto. Pero bueno, pensé que iba por buen camino. Sólo quedaba una semana y poco para las 4 semanas y periodo de adaptación superado.

Peeeeero… nos empezamos a acercar al final de la semana 4 y yo no notaba mejoría. Y echaba mucho de menos el champú (la espuma, la sensación de que sí te estás lavando el pelo, los aromas, el pelo suelto…). Así que antes de que acabara la semana, decidí que volvería al champú, aunque aguanté unos días más.

Así que no pasa nada, a mí no me ha ido bien. Ojo, lo de la limpieza no era una cuestión visual. Francamente, no se notaba sucio (al menos, no por arriba y con coleta). Pero el no saber cuánto tiempo más tenía que estar probando (eso si me funcionaba, claro), me hizo renunciar. Me compré un champú sólido de Lush fantástico, que huele de vicio, y que disfruté muchísimo el día que lo estrené. No es bio, pero es bastante natural, y seguiré buscando uno bio que me guste. Tengo que añadir que a la semana de usar champú de nuevo, empezó a picarme el cuero cabelludo, mientras había estado muy bien todo el mes anterior.

Con esta experiencia no digo que este método no vaya bien. Estoy segura que si hubiera aguantado más, me habría acostumbrado y mi pelo habría ido mejorando (ya vi cambio a mitad del proceso), pero me gustan demasiado los potingues para renunciar a ellos. Eso sí, la experiencia ha sido, al menos, curiosa!!

¿Lo has probado? ¿Te animarías?

Posts interesantes de julio

Tenía pendiente inaugurar la sección “Nos interesa”. La idea es incluir noticias, posts o vídeos que vaya encontrando interesantes y que estén en línea con el blog (cosmética bio, alimentación, recetas, etc.). Así que por fin me pongo a ello.

Vamos allá con los posts de julio que os recomiendo leer:

  • Alimentos que aumentan o disminuyen el riesgo de padecer cáncer, de la web Expansion.com y que inicialmente encontré referido en Mis recetas anticáncer. Es un perfecto resumen de los alimentos a consumir y evitar para mantener alejado el cáncer. Son pautas que te ayudarán a mejorar tu alimentación enormemente, sin ninguna duda.

  • Planificador de ensaladas del blog El granero integral: Me ha encantado esta guía de colores para combinar diferentes ingredientes y crear ensaladas lo más variadas y saludables posibles. Puedes descargártelo en pdf.

  • 6 ingredientes saludables para tu batido diario del blog Health Ambition: Los batidos de frutas y hortalizas (o green smoothies) se están convirtiendo en una sana costumbre que muchas personas empiezan a introducir en su dieta. Es una forma divertida de tomar fruta y verdura cruda, lo que nos aporta muchas más vitaminas y nutrientes para nuestro organismo. En este post también se muestran otros ingredientes que podemos añadir a estos batidos, como la canela o el cacao.

  • Baños de sol con consciencia. Protección solar sin tóxicos, del blog Mis recetas anticáncer. La Dra. Odile Fernández nos explica la importancia de la vitamina D en la prevención del cáncer y cómo ayudar a que sus niveles en sangre se incrementen mediante la exposición solar controlada, para evitar los efectos dañinos del sol. También aborda información sobre los protectores solares y el famoso FPS (o factor de protección solar), cómo sería el protector ideal y nos recomienda algunas marcas.

  • Energía sin cafeína: 4 desayunos en sustitución del café del blog El granero integral, nos enseña cómo sustuituir el café o el té, y tomar alimentos energéticos sin necesidad de recurrir a la caféina o teína. Mmmmm, parecen taaaan apetitosos!!!

Y por ahora eso es todo!!

Feliz verano!

Sucedáneo de sushi (o arroz con vegetales y alga nori)

El otro día vi una receta muy interesante en el blog de Pilar Rodríguez, Criando a mi cría. Se trataba de un plato crudivegano de coliflor, que Pilar llamó “falso sushi”. Muy acertado, por el sabor… Así que después de probarla he hecho algunas modificaciones y tengo una nueva versión. He de decir que la suya está riquísima y, con el nombre que le puso, me inspiró a darle una vuelta y crear algo que aún se pareciera más al sushi y que he llamado “sucedáneo de sushi”. No obstante, la originalidad y la idea se la debo a ella (puedes ver su receta aquí)

Sucedándeo de sushi

Esta propuesta lleva varios ingredientes del sushi original, aunque sustituyendo el pescado por vegetales. Tampoco le damos forma de rulo para hacer los clásicos makis, sino que los ingredientes se mezclan como en una ensalada.

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 tazas (tamaño café) de arroz basmati integral

  • 2-3 ramilletes de brócoli

  • 2-3 ramilletes de coliflor

  • 1/2 – 1 pepino pelado

  • 1 zanahoria mediana

  • 1 hoja de alga nori

  • salsa de soja

Preparación:

Preparamos el alga nori, cortándola a trocitos y reservándola.

En una olla, hervimos el arroz. Justo antes de sacarlo del fuego, añadimos el alga reservada para que se hidrate y, seguidamente, escurrimos el arroz y lo dejamos enfriar.

Cortamos el brócoli, coliflor, pepino y zanahoria a trocitos pequeños. Yo lo he picado con la Thermomix, 4 seg a velocidad 5. Si te gusta más grande, puedes hacerlo a mano.

Una vez que el arroz está frío, mezclamos las verduras picadas con el arroz y el alga y regamos con un poco de salsa de soja. Si te gusta el picante, puedes simular el wasabi con rabanitos picantes cortados. Yo lo he probado pero no les hice foto…

Y ya está! Fácil y rica! Espero que te guste!

Bizcocho de almendras con pipas de calabaza y coco

Últimamente, me ha dado por experimentar en la repostería, y la culpa de ello la tiene este artilugio que compré en Biocultura a Conasi.

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Sí, un aparatito para hacer bebidas vegetales. La consecuencia de esto es un montón de pulpa de cereales o frutos secos que sobra de la elaboración de estas bebidas. Y algo hay que hacer con ella… ¡así que a probar!

Hace unos días preparé bebida de almendras (o lo que llaman “leche de almendras”), así que volvía a tener pulpa de almendras. En esta ocasión, compré almendras crudas con piel; ésas que son más alargadas y algo más sabrosas que las peladas y redonditas. Como no tenía zanahorias ni calabaza (otra opción rica), le eché imaginación. Y éste es el resultado: bizcocho de almendras con pipas de calabaza y trocitos de coco desecado. Le iba a echar dátiles (mmm…. hubiera quedado de lujo), pero al final fui a lo fácil y cosas que ya tenía listas para usar.

Como alternativas saludables al azúcar: sirope de ágave y azúcar de coco, por su bajo índice glucémico. Sería ideal usar sólo el azúcar de coco, pero lo tenía guardado como oro en paño desde que lo compré en Biocultura y no quería gastar demasiada cantidad en un “experimento”.

Y el resultado es un bizcocho que está buenísimo!! Para repetir seguro!

Ingredientes:

  • 100 g de harina de centeno integral
  • 100 g de harina de espelta integral
  • 200 g de pulpa de almendra (o almendra molida puede valer)
  • 3 huevos
  • 50 g de sirope de ágave
  • 50 g de azúcar de coco
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 1 yogur de soja bio sabor limón
  • 1 pizca de sal

Preparación:

Precalentamos el horno a 175ºC.

Mezclamos los ingredientes sólidos (harinas, pulpa de almendras, azúcar de coco, levadura y sal). Incorporamos los líquidos (sirope de ágave, yogur y huevos) y volvemos a mezclar hasta obtener una pasta homogénea. Al final, incorporamos lo que nos apetezca y mezclamos, que en mi caso son trocitos de coco desecado y pipas de calabaza, pero podría quedar bien con trozos de dátiles, pasas, trocitos de chocolate negro… Si queremos poner algún ingrediente que aporta dulzor (como dátiles o pasas), yo rebajaría alguno de los otros endulzantes, porque tal como está la receta ya queda bastante dulce (pero sin empalagar).

Engrasamos un molde de vidrio o de silicona (mejor silicona platino) con un poco de aceite y vertemos la mezcla. Y al horno! 20-25 minutos o hasta que pinchemos con un palillo y salga limpio.

Y aquí el resultado que, obviamente, no queda ni una miguita… los trocitos blancos son coco 🙂

A la próxima le pondré chocolate negro por encima…

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El INCI (2ª parte): dónde buscar información fiable

Existen diversas organizaciones que ofrecen información sobre los ingredientes que se encuentran en el INCI. En esta entrada te muestro 4 bases de datos que te servirán para conocer más allá de lo que pone la etiqueta de un producto, como los típicos “natural”, “sin siliconas” o “sin parabenos”, reclamos publicitarios que sólo confunden al consumidor. ¿Y todo lo demás que lleva el producto? El truco es decir lo que no lleva para no hablar de lo que sí lleva. Nina Benito lo explica de maravilla en su genial post “El engaño de lo natural”, que te recomiendo leer o ver en la conferencia que dio en Biocultura.

Pero como usuarios podemos (deberíamos) informarnos mejor.

¿Dónde puedo encontrar información sobre la seguridad de los ingredientes?

EWG Skin Deep Cosmetics Database

EWG

EWG Skin Deep es una base de datos con información sobre cosméticos enorme. El idioma que utiliza es el inglés. Contiene datos de más de 9.000 ingredientes y muchísimos más productos de higiene y cuidado personal. Tiene un buscador que permite encontrar ingredientes, marcas o productos concretos y los puntúa según su nivel de riesgo para la salud, con una escala del 0-10 (desde bajo a alto riesgo). Además, esa puntuación suele indicar si la evidencia sobre la peligrosidad (o inocuidad) de un producto es débil o robusta.

Por si nos preguntamos en base a qué otorgan esas puntuaciones, podemos leer la metodología que siguen. Desde las bases de datos que usan para buscar información de calidad, hasta las tablas de puntuación que utilizan. Es de agradecer que sean transparentes en este sentido. Personalmente, es la que suelo utilizar con mayor frecuencia, junto con la siguiente.

La verité sur les cosmétiques

La verite

Esta página web contiene un pequeño “blog” con información y consejos sobre el uso de cosméticos y analiza algunos ejemplos concretos de productos del mercado. Es muy útil porque puedes conocer qué es lo que debes revisar en un bote de champú o qué debes evitar cuando quieres comprar un solar. Particularmente, me gusta mucho esta sección, por lo que recomiendo visitarla a quien se inicie en el conocimiento de lo que llevan sus productos de neceser.

Tiene un buscador de ingredientes y la información que resulta permite identificar fácilmente un ingrediente como “bueno” o “desaconsejable” (en total 6 categorías) con símbolos intuitivos (unas caras sonrientes o tristes). Sin embargo, tienes que buscar un poquito el buscador (no está accesible en la página de entrada), no explica los motivos por los que se desaconseja un determinado ingrediente y la información está en francés y alemán (bien! dos lenguas!!) pero, ¿y el inglés? Aún así, la suelo visitar con frecuencia.

Cosmetics info

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Esta página web ofrece información más detallada sobre los productos cosméticos y sus ingredientes en cuanto a su uso y seguridad. Los productos están clasificados en función del uso (baño, cuidado de la piel, higiene dental, fragancias, etc) y, sin entrar en marcas o productos concretos, podemos saber qué suele llevar un colorete o una barra de labios y las características de estos ingredientes.

No es tan visual como otras. Hay que leer un poco más en detalle, mientras que otras permiten hacernos una primera idea sobre el ingrediente mediante una puntuación o un símbolo. Pero la información que incluye es muy valiosa y está llena de enlaces que nos amplían datos. Además, si queremos saber más sobre la regulación de los cosméticos, sólo tenemos que clicar en su sección específica (eso sí, regulación de Estados Unidos).

Cosmetic analysis

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Esta web también ofrece información sobre marcas, productos e ingredientes. Si queremos tener información a todo ello hay que registrarse, aunque en su página principal y en su facebook permiten el acceso a la información de algunos productos, que clasifican también con iconos intuitivos. Su idioma por defecto es el inglés, pero se puede seleccionar el alemán.

Anímate a usarlas!

Con esto tienes por donde empezar. Espero que te animes a revisar las etiquetas de los productos que usas 🙂 

 

 

Biolinimento de Coslys: una crema de pañal ideal para el bebé

Hoy traigo una review de un producto que llevo utilizando unos cuantos meses: el BIOLINIMENTO Bebé de Coslys.

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Coslys es una marca francesa con más de 20 años de experiencia en el mercado de los productos orgánicos. Utilizan ingredientes naturales en sus productos y éstos están libres de sulfatos, PEG, transgénicos, parabenes, fenoxietanol, fragancias artificiales, colorantes y no testean en animales. Su gama de productos abarca desde el cuidado facial, corporal, de manos y capilar, hasta productos para bebés, una línea para hombres o la higiene dental. Todos ellos de una calidad extraordinaria.

¿Qué es?

El linimento es una fórmula farmacéutica bastante antigua, de la que hay varios tipos y para múltiples usos. Éste en particular, tiene una formulación que lo hace ideal para limpiar la zona del pañal de los bebés. No lleva perfume, ni alcohol ni aceites esenciales, por lo que es perfecto para bebés y, más aún, para una zona tan sensible como el culete de nuestros bebés.

En su formulación lleva aceite de oliva, extracto de caléndula y aceite de albaricoque, que nutren y calman la piel. Su textura me recuerda a una crema desmaquillante un poco espesa.

Cómo se usa:

Yo lo utilizo sólo para limpiar el culete de mi bebé si ha hecho caca, ya que con el pipi rara vez necesito ponerle algo. Aunque, por comodidad, retiro lo “gordo” con una toallita (bio, eso sí) y luego sigo la limpieza con el linimento. Pero obviamente, se puede usar a cada cambio de pañal.

Se recomienda agitar el bote antes de usarlo. Se pone un poco de linimento en una bola de algodón y se limpia la zona del pañal con ella. Esta fórmula deja una película protectora contra la humedad en la piel del bebé, manteniéndola hidratada. También puede usarse como crema de pañal, directamente sobre la zona, para hidratar y calmar la piel cuando ésta está irritada.

Los adultos también podemos usarla como leche limpiadora, sobre todo si tenemos la piel sensible. Yo no la he probado, pero no dudaría en hacerlo si un día me encuentro sin mi fantástica desmaquillante 🙂

INCI:

Aqua (water), olea europea (olive) fruit oil*, helianthus annus (sunflower) seed oil*, oleic/linoleic/linolenic polyglycerides, cera alba (beeswax), hydrogenated olive oil caprylyl esters, prunus armeniaca (apricot) kernel oil*, calendula officinalis extract*, bisabolol, glycerine soja (soybean) oil, tocopherol, glycerin, ethyl lauroyl arginate HCL, calcium hydroxide, lactic acid

* ingrediente de cultivo ecológico

Este producto tiene un INCI muy bueno y cuidado. La mayoría de los ingredientes tienen muy buena puntuación en EWG y en La Vérité sur les Cosmétiques. Cuando buscaba algo para el culete del bebé, miré y remiré mucho antes de decidirme. Quería algún producto natural (bio, por supuesto) y que fuera suave con la piel. Las clásicas cremas de pañal de farmacia o supermercado están llenas de ingredientes que no son nada buenos para la piel ni la salud de nuestros bebés. Lo mismo pasa con las toallitas. La zona del pañal es una zona muy sensible y delicada y, por eso, tenemos que prestar especial atención a lo que le ponemos.

Formato del envase:

El envase es de 250 ml y un diseño infantil que, a mí particularmente, me parece muy acertado. El envase me suele durar un par de meses, con un uso aproximado de una o dos veces al día.

Certificado:

Está certificado con el sello Ecocert y Cosmebio.

Mi opinión:

Estoy más que encantada con este producto. Llevo 6 meses usándolo cada día en mi bebé, y en todo este tiempo no ha tenido ni una sola rojez, ni con la salida de los dientes. Ya lo he recomendado a otras personas y, sin duda, compraré un nuevo envase cuando se me termine éste (llevo ya 3 comprados y repito sin duda).

Le doy un 9 de puntuación. Y no le doy un 10 porque tiene el pequeño inconveniente de que puede manchar algo la ropa. A mí se me ha manchado alguna toalla sobre la que cambio al bebé y no se va con los lavados. Aún así, creo que no tiene mayor importancia, pues no es un producto que dejes en contacto con ropa sino que retiras (o dejas como crema en el pañal).

Precio: 9 euros

Dónde comprarlo: En Adonia